Mostrando entradas con la etiqueta Ilustraciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ilustraciones. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de junio de 2007

Lo que has oído

Lo que has oído

"Lo que has oído de mi ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros" 2 Timoteo 2:2

Un cargador de agua en la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo que el llevaba encima de los hombros.

Una de las vasijas tenía una grieta, mientras que la otra era perfecta y entregaba el agua completa al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón. Cuando llegaba, la vasija rota solo contén a la mitad del agua.

Por dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía conseguir la mitad de lo que se suponía debía hacer.

Después de dos años le habló al aguador diciéndole: "Estoy avergonzada de mi misma y me quiero disculpar contigo"...

¿por qué? le preguntó el aguador.

Porque debido a mis grietas, solo puedo entregar la mitad de mi carga. Debido a mis grietas, solo obtienes la mitad del valor de lo que deberías.

El aguador se sintió muy apesadumbrado por la vasija y con gran compasión le dijo: "cuando regresemos a la casa del patrón quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.

Así lo hizo y en efecto vio muchísimas flores hermosas a todo lo largo, pero de todos modos se sintió muy apenada porque al final solo llevaba la mitad de su carga. El aguador le dijo:

¿Te diste cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino?. Siempre he sabido de tus grietas y quise obtener ventaja de ello, sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde tú vas y todos los días tú las has regado.

Por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi maestro. Sin ser exactamente como eres, Él no hubiera tenido esa belleza sobre su mesa.

Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero si le permitimos a Dios utilizar nuestras grietas para decorar la mesa de su Padre......" En la gran economía de Dios, Nada se desperdicia".

El Apóstol Pablo le decía a Timoteo "Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros" 2 Timoteo 2:2 [comillas añadidas], esos hombres muy probablemente eran vasijas agrietadas, por sus grietas llevaban ese tesoro a otros, derramaban bendición por donde andaban. De ese modo la Palabra del Señor crecía en los corazones y florecía y daba frutos.

No te preocupes si ves que no alcanzas a llegar al final con toda la bendición, el conocimiento, el estudio, el trabajo, el amor o las fuerzas que esperabas; lo que se escapó por las grietas llegó a otros y floreció.

Se un obrero del Señor en donde estés, en tu trabajo, en tu estudio, en tu hogar, deja que Dios use las grietas que tienes para bendecir a los que te rodean.

Se un obrero del Señor, Sin bueyes el granero está vacío; mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan Proverbios 14:4

Banco del tiempo

Banco del tiempo

Imagínate que existe un banco, que cada mañana acredita en tu cuenta, la suma de $86,400. No arrastra tu saldo día a día. Cada noche borra cualquier cantidad de tu saldo que no usaste durante el día. ¿Qué harías? Retirar hasta el último centavo, ¡por supuesto! Cada uno de nosotros tiene ese banco. Su nombre es tiempo.

Cada noche, este banco te acredita 86,400 segundos. Cada noche, este banco borra, y da como perdido, cualquier cantidad de ese crédito que no has invertido en un buen propósito. Este banco no arrastra saldos. Ni permite sobregiros. Cada día te abre una nueva cuenta. Cada noche elimina los saldos del día. Si no usas tus depósitos del día, la perdida es tuya. No se puede dar marcha atrás. No existen los giros a cuenta del depósito de mañana. Debes vivir en el presente con los depósitos de hoy. Invierte de tal manera, de conseguir lo mejor en salud, felicidad y éxito. El reloj sigue su marcha. Consigue lo máximo en el día.

Para entender el valor de un año, pregúntale a algún estudiante que perdió el año de estudios. Para entender el valor de un mes, pregúntale a una madre que alumbró a un bebé prematuro. Para entender el valor de una semana, pregúntale al editor de un semanario. Para entender el valor de una hora, pregúntale a los amantes que esperan a encontrarse. Para entender el valor de un minuto, pregúntale a una persona que perdió el tren. Para entender el valor de un segundo, pregúntale a una persona que con las justas evitó un accidente. Para entender el valor de una milésima de segundo, pregúntale a la persona que ganó una medalla de plata en las olimpiadas.

Atesora cada momento que vivas. Y atesóralo más si los compartiste con alguien especial, lo suficientemente especial como para dedicarle tu tiempo. Y recuerda que el tiempo no espera por nadie.

Piensa antes de juzgar

Piensa antes de juzgar

Una pareja de jóvenes tenia varios años de casados y nunca pudieron tener hijos.

Para no sentirse solos, compraron un cachorro pastor alemán y lo amaron como si fuera su propio hijo. El cachorro creció hasta convertirse en un grande y hermoso pastor alemán. El perro salvó, en mas de una ocasión, a la pareja de ser atacada por ladrones. Siempre fue muy fiel, quería y defendía a sus dueños contra cualquier peligro. Luego de siete años de tener al perro, la pareja logró tener el hijo tan ansiado.

La pareja estaba muy contenta con su nuevo hijo y disminuyeron las atenciones que tenían con el perro. Este se sintió relegado y comenzó a sentir celos del bebe, y no era el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante siete años.

Un día la pareja dejo al bebe plácidamente durmiendo en la cuna, y fueron a la terraza a preparar una carne asada. Cual fue su sorpresa, cuando se dirigían al cuarto del bebé y ven al perro en el pasillo, con la boca ensangrentada, moviéndoles la cola. El dueño del perro casi sin pensar, saca un arma que llevaba y en el acto mató al perro.

Luego corrió al cuarto del bebé y encontró una gran serpiente degollada.

El ángel

El ángel

Cuenta una antigua leyenda que un niño estaba por nacer, tuvo esta conversación con Dios:

- Me dicen que me vas a enviar mañana a la tierra, pero ¿Cómo viviré tan pequeño en indefenso como soy?

- Entre muchos ángeles escogí uno para ti. El te está esperando y te cuidará.

- Pero dime, aquí en el cielo soy feliz, no más que cantar y sonreír. - Tu ángel te cantará y sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.

- ¿Y cómo entenderé lo que la gente me hable, si no conozco el idioma de los hombres?

- Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y cariño te enseñará a hablar.

- ¿Y qué haré cuando quiera hablar contigo?

- Tu ángel te juntará las manitos y te enseñará a orar.

- He oído que en la tierra hay hombres malos ¿Quién me defenderá?

- Tu ángel te defenderá aún a costa de su propia vida.

- Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.

- Tu ángel te hablará de mí y te enseñará el camino para que regreses a mí, aunque yo siempre estaré a tu lado.

En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo, pero ya se oían voces terrestres, el niño presuroso repetía suavemente:

- ¡Dios mío, si ya me voy, dime su nombre! ¿Cómo se llama mi ángel?

- Su nombre no importa... Tú le dirás MAMÁ...

Lo que el dinero puede comprar

Lo que el dinero puede comprar

EL DINERO COMPRARÁ:

Una cama pero no sueño

Libros pero no sabiduría

Comida pero no apetito

Adornos pero no belleza

Atención pero no amor

Una casa pero no un hogar

Un reloj pero no tiempo

Medicina pero no salud

Lujo pero no cultura

Asombro pero no respeto

Póliza de seguros pero no paz

Diversión pero no felicidad

Un crucifijo pero no un Salvador

Las huellas en la arena

Las huellas en la arena

Una noche en mis sueños vi que con Jesús caminaba Junto a la orilla del mar bajo una luna plateada.

Soñé que veía en los cielos mi vida representada En una serie de escenas que en silencio contemplaba.

Dos pares de firmes huellas en la arena iban quedando. Mientras con Jesús andaba como amigos conversando.

Miré atento esas huellas reflejadas en el suelo. Pero algo extraño observé y sentí grande desconsuelo.

Observé que algunas veces al reparar en las huellas. En vez de ver los dos pares veía solo un par de ellas.

Observaba también yo que aquel solo par de huellas. Se advertía mayormente en mis noches sin estrellas en los días de mi vida llena de angustia y tristeza. Cuando el alma necesita más consuelo y fortaleza.

Pregunté triste a Jesús

¿Señor tu no has prometido que en mis horas de aflicción Siempre estarías conmigo para mostrarme tu amor?

Pero noto con tristeza que en medio de mis querellas. Cuando más siento el dolor solo veo un par de ellas.

¿Dónde están las otras dos que indican tu compañía. Cuando la tormenta azota sin piedad la vida mía?

Y Jesús me contestó "Escucha bien hijo mío Comprendo tu confusión; siempre te amé y te amaré. Y en tus horas de aflicción siempre a tu lado estaré.

Mas si ves solo dos huellas y no ves las otras dos Es que en tu hora afligida cuando flaquean tus pasos, no hay huellas en tus pisadas porque te llevo en mis brazos".

¿Puedo ser Cristiano sin unirme a una iglesia?

¿Puedo ser Cristiano sin unirme a una iglesia?

Si, es posible. Pero es como ser:

... un estudiante que no asiste a la escuela.

... un soldado que no se une al ejército.

...un ciudadano que no paga impuestos ni vota.

...un vendedor que no tiene clientes.

... un explorador sin un campamento de base.

... un marinero en un barco sin tripulación.

... un comerciante en una isla desierta.

... un escritor sin lectores.

... un padre sin familia.

... un jugador sin equipo.

... una abeja sin colmena.

¿Quieres ser un cristiano así?

¿Por qué no confías?

¿Por qué no confías?

Un joven muchacho estaba a punto de graduarse de preparatoria, hacia muchos meses que admiraba un hermoso auto deportivo en una agencia de autos, sabiendo que su padre podría comprárselo le dijo que ese auto era todo lo que quería. Conforme se acercaba el día de Graduación, el joven esperaba por ver alguna señal de que su padre hubiese comprado el auto. Finalmente, en la mañana del día de Graduación, su padre le llamó a que fuera a su privado. Le dijo lo orgulloso que se sentía de tener un hijo tan bueno y lo mucho que lo amaba. El padre tenia en sus manos una hermosa caja de regalo.

Curioso y de algún modo decepcionado, el joven abrió la caja y lo que encontró fue una hermosa Biblia de cubiertas de piel y con su nombre escrito con letras de oro. Enojado le grito a su padre diciendo: "con todo el dinero que tienes, y lo único que me das es esta Biblia" y salió de la casa.

Pasaron muchos años y el joven se convirtió en un exitoso hombre de negocios. Tenia una hermosa casa y una bonita familia, pero cuando supo que su padre que ya era anciano estaba muy enfermo, pensó en visitarlo. No lo había vuelto a ver desde el día de su Graduación. Antes que pudiera partir para verlo, recibió un telegrama donde decía que su padre había muerto, y le había heredado todas sus posesiones, por lo cual necesitaba urgentemente ir a la casa de su padre para arreglar todos los tramites de inmediato.

Cuando llego a la casa de su padre, una tristeza y arrepentimiento llenó su corazón de pronto. Empezó a ver todos los documentos importantes que su padre tenia y encontró la Biblia que en aquella ocasión su padre le había dado. Con lagrimas, la abrió y empezó a hojear sus paginas. Su padre cuidadosamente había subrayado un verso en Mateo 7:11 "Y si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, cuanto más nuestro Padre Celestial dará a sus hijos aquello que le pidan"

Mientras leía esas palabras, unas llaves de auto cayeron de la Biblia. Tenían una tarjeta de la agencia de autos donde había visto ese auto deportivo que había deseado tanto. En la tarjeta estaba la fecha del día de su graduación y las palabras: TOTALMENTE PAGADO.

¿Cuantas veces hemos rechazado y perdido las Bendiciones de Dios porque no vienen envueltas en paquetes hermosos, como nosotros esperamos y por no abrir su palabra, la Biblia?

¿Riquezas o pobreza?

¿Riquezas o pobreza?

Una vez, un padre de una familia acaudalada llevo a su hijo a un viaje por el campo con el firme propósito de que su hijo viera cuan pobres eran las gentes del campo. Estuvieron por espacio de un día y una noche completos en una granja de una familia campesina muy humilde.

Al concluir el viaje y de regreso a casa el padre le pregunta a su hijo: ¿Que te pareció el viaje?

¡Muy bonito Papa! ¿Viste que tan pobre puede ser la gente? Si! ¿Y que aprendiste? Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro. Nosotros tenemos una piscina que llega de una barda a la mitad del jardín, ellos tienen un arroyo que no tiene fin. Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas. Nuestro patio llega hasta la barda de la casa, el de ellos tiene todo un horizonte. Ellos tienen tiempo para platicar y convivir en familia; Tu y mi mama tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo.

Al terminar el relato, el padre se quedo mudo. Su hijo agrego: ¡Gracias Papa por enseñarme lo rico que podemos llegar a ser!

¿Fuiste visitado?

¿Fuiste visitado?

Lisa fue a su buzón de correo y solo había una carta. Ella la tomo y la miro antes de abrirla, y noto que nombre y dirección. Ella leyó: Querida Lisa: "voy a estar en tu barrio el sábado en la tarde y quisiera verte. Te quiere siempre, Jesús"

Sus manos temblaban mientras colocaba la carta en la mesa. ¿Por que Dios querrá visitarme si no soy nadie especial? También recordó que no tenia nada que ofrecerle, pensando en eso, ella recordó su alacena vacía. "Oh, no tengo nada que ofrecerle. Tengo que ir al supermercado y comprar algo para la cena".

Ella tomo su cartera que contenía $5.00 "Bueno, puedo comprar pan y embutidos por lo menos". Se puso el abrigo y corrió a la puerta. Compro un molde de pan francés, media libra de jamón de pavo y un cartón de leche lo que le dejo con tan solo doce centavos hasta el lunes. Se sentía bien a medida que se acercaba a su casa con su humilde compra bajo el brazo. "Señorita, por favor, ¿puede ayudarnos?" Lisa había estado tan sumergida en sus planes para la cena que no había notado dos figuras acurrucadas en la acera. Un hombre y una mujer, ambos vestidos de andrajos . "Mire señorita, no tengo trabajo y mi esposa y yo hemos estado viviendo en las calles, nos estamos congelando y tenemos mucha hambre y si usted nos pudiera ayudar se lo agradeceríamos mucho".

Lisa los miro. Ellos estaban sucios y mal olientes y pensó que si ellos en verdad quisieran trabajan ya habrían conseguido algo. "Señor, me gustaría ayudarlos, pero soy pobre también. Todo lo que tengo es un poco de pan y jamón, y tendré un invitado especial a cenar esta noche y pensaba darle esto de comer. "Esta bien, comprendo. Gracias de todas maneras. El hombre puso su brazo sobre los hombros de la mujer y Ella los miraba alejarse y sintió mucho dolor en su corazón". "Señor espere". La pareja se detuvo, mientras ellas corría hasta ellos. "Por que no toman esta comida, puedo servirle otra cosa a mi invitado" dijo ella mientras le entregada la bolsa del supermercado.

"Gracias. Muchas gracias señorita "Si, Gracias" le dijo la mujer y Lisa pudo ver que estaba temblando de frió. "Sabe, tengo otro abrigo en casa, tome este",le dijo mientras se lo ponía sobre los hombros. Ella regreso a casa sonriendo y sin su abrigo ni comida que ofrecer a su invitado. Se estaba desanimando a medida que se acercaba a la puerta de su casa, pensando que no tenia nada que ofrecer al Señor. Cuando metió la llave en la cerradura noto otro sobre en su buzón. "Que raro. Usualmente, el cartero no viene dos veces el mismo día". Ella tomo el sobre y lo abrió: Querida Lisa: Fue muy agradable verte de nuevo. Gracias por la comida y gracias también por el hermoso abrigo. Te quiere siempre, Jesús.

A veces es difícil encontrar a Dios en las pequeñas cosas que nos rodean, incluso en las personas que a veces nos son desagradables, pero es precisamente ALLÍ donde EL quiere que le encontremos: en cada pequeña y hermosa cosa que esta hecha para nosotros!!!!

La casa quemada

La casa quemada

Cierto hombre salió una vez de viaje en avión. Era un hombre temeroso de Dios y sabía que Dios lo protegería. Durante el viaje, mientras volaban sobre el mar, uno de los dos motores falló y el piloto tuvo que hacer un amarizaje forzoso en el océano. Casi todos murieron, pero este hombre logró agarrarse a alguna cosa que lo conservó flotando sobre el agua. Estuvo mucho tiempo a la deriva y después de algunos días llegó a una isla deshabitada.

Al llegar a la playa, cansado pero vivo, agradeció a Dios por su liberación maravillosa de la muerte. El consiguió alimentarse de peces y hierbas. Consiguió derrumbar algunos árboles y con mucho esfuerzo logró construirse una casa. No era una gran casa, más bien era tosca con palos y hojas. Pero para él era su casa. El se quedó satisfecho y una vez más agradeció a Dios, porque ahora podría dormir tranquilo y sin miedo de los animales salvajes que pudiesen existir en la isla. Un día él estaba pescando, y cuando terminó, había atrapado muchos peces. Con el resultado de la pesca quedó muy satisfecho pues la comida era abundante. Pero al darse la vuelta en dirección a su casa, cuál no fue el tamaño de su decepción al ver que su casa estaba totalmente en llamas, incendiada.

El se sentó sobre una piedra llorando y diciendo en sus lamentos: "Dios!! , ¿Cómo es que el Señor puede dejar que esto me ocurra? El Señor sabe que yo necesito mucho de esa casa, para poderme abrigar y proteger, y ahora deja que mi casa se queme toda, el Señor no tiene compasión de mí". En ese mismo instante, una mano se posó sobre su hombro y oyó una voz diciendo: ¿Vamos joven? El se dio vuelta para ver quien estaba hablando con él, y cuál no fue su sorpresa cuando vio al frente suyo un marinero todo uniformado que le decía: "Vamos joven. Hemos venido a rescatarlo". "¿Pero cómo es posible? ¿Cómo supieron Uds. que yo estaba aquí?" "Ah! , amigo! Vimos sus señales de humo pidiendo socorro. El capitán del barco ordenó que el barco se detuviese y mandó que en aquel bote viniéramos a buscarlo." Los dos subieron al bote y así el hombre fue llevado al barco que luego lo llevaría de vuelta con sus seres queridos.

¿Cuántas veces nuestra casa se quema y nos quejamos como aquel hombre lo hizo? El la Biblia, en Romanos 8:28 leemos que todas las cosas contribuyen al bien de aquellos que aman a Dios. A veces es muy difícil aceptar esto, pero ES ASÍ . Es preciso aceptarlo y confiar en Dios.

Los tres pequeños árboles

Los tres pequeños árboles

Erase una vez en la cumbre de una montaña, tres pequeños árboles juntos pensando sobre lo que querían llegar a ser cuando fueran grandes. El primer arbolito miro hacia las estrellas y dijo: Yo quiero guardar tesoros. Quiero estar repleto de oro y ser llenado de piedras preciosas.> !Yo seré el baúl de tesoros mas hermoso del mundo!".

El segundo arbolito miro un pequeño arroyo realizando su camino al océano y dijo: "Yo quiero viajar a través de aguas temibles y llevar reyes poderosos sobre mi. !Yo seré el barco mas imponente del mundo!".

El tercer arbolito miro hacia el valle que estaba abajo de la montaña y vio hombres y mujeres trabajando en un pueblo, "Yo no quiero irme de la cima de la montaña nunca. Yo quiero crecer tan alto que cuando la gente del pueblo se pare a mirarme, ellos levantaran su mirada al cielo y pensaran en Dios. !Yo seré el árbol mas alto del mundo!".

Los años pasaron. Llovió, brillo el sol, y los pequeños árboles crecieron alto. Un día, tres leñadores subieron a la cumbre de la montaña. El primer leñador miro al primer árbol y dijo, "!Que árbol tan hermoso es este!", y con la arremetida de su hacha brillante el primer árbol cayo. "!Ahora me deberán convertir en un baúl hermoso, deberé contener tesoros maravillosos!", dijo el primer árbol.

El segundo leñador miro al segundo árbol y dijo, "Este árbol es muy fuerte, es perfecto para mi". con la arremetida de su hacha brillante, el segundo árbol cayo. "!Ahora deberé navegar aguas temibles!", pensó el segundo árbol, "deberé ser un barco imponente para reyes temidos y poderosos".

El tercer árbol sintió su corazón sufrir cuando el ultimo leñador lo miro. El árbol se paro derecho y alto y apuntando ferozmente al cielo. Pero el leñador ni siquiera miro hacia arriba y dijo, "Cualquier árbol es bueno para mi". Y con la arremetida de su hacha brillante, el tercer árbol cayo.

El primer árbol se emociono cuando el leñador lo llevo a una carpintería. Pero el carpintero lo convirtió en una caja de alimento para animales de granja. Aquel árbol hermoso no fue cubierto con oro, ni llenado de tesoros, sino que fue cubierto con polvo de cortadora y llenado con alimento para animales de granja hambrientos.

El segundo árbol sonrió cuando el leñador lo llevo cerca de un embarcadero, pero ningún barco imponente fue construido ese día. En lugar de eso aquel árbol fuerte fue cortado y convertido a un simple bote de pesca, era demasiado chico y débil para navegar en el océano, ni siquiera en un rió, y fue llevado a un pequeño lago.

El tercer árbol estaba confundido cuando el leñador lo corto para hacer tablas fuertes y lo abandono en un almacén de madera. "Que estará pasando", fue lo que se pregunto el árbol, "Yo todo lo que quería era quedarme en la cumbre de la montaña y apuntar a Dios..." Muchísimos días y noches pasaron.

A los tres árboles ya casi se les habían olvidado sus sueños... Pero una noche, una luz de estrella dorada alumbro al primer árbol cuando una joven puso a su hijo recién nacido en la caja de alimento, "Yo quisiera haberle podido hacer una cuna al bebe", le dijo su esposo a la mujer, la madre le apretó la mano a su esposo y sonrió, mientras la luz de la estrella alumbraba a la madera suave y fuerte de la cuna. Y la mujer dijo: "Este pesebre es hermoso". Y de repente, el primer árbol supo que contenía el tesoro mas grande del mundo...

Una tarde, un viajero cansado y sus amigos se subieron al viejo bote de pesca. El viajero se quedo dormido mientras el segundo árbol navegaba tranquilamente hacia adentro del lago. De repente, una impresionante y aterradora tormenta llego al lago, el pequeño árbol se lleno de temor, el sabia que no tenia la fuerza para llevar a todos esos pasajeros a la orilla a salvo con ese viento y lluvia. El hombre cansado se levanto, el se paro, y alzando su mano dijo " calma! ". La tormenta se detuvo tan rápido como comenzó. Y de repente, el segundo árbol supo que el llevaba navegando al Rey del Cielo y de la Tierra...

Un viernes en la mañana, el tercer árbol se extraño cuando sus tablas fueron tomadas de aquel almacén de madera olvidado. Se asusto al ser llevado a través de una impresionante multitud de personas enojadas. Se lleno de temor cuando unos soldados clavaron las manos de un hombre en su madera. Se sintió feo, áspero y cruel. Pero el domingo por la mañana, cuando el sol brillo y la tierra tembló con jubilo debajo de su madera, el tercer árbol supo que EL AMOR DE DIOS LO HABÍA CAMBIADO TODO. Esto hizo que el árbol se sintiera fuerte, y cada vez que la gente pensara en el tercer árbol, ellos pensaran en Dios. Eso era mucho mejor que ser el árbol mas alto del mundo.

La próxima vez que te sientas deprimido porque no conseguiste lo que tu quieras, solo siéntate firme, y se feliz porque Dios... ...esta pensando en algo mejor para darte.

Solo pequeñeces

Solo pequeñeces

Una señora de edad había esperado toda la vida la oportunidad de viajar en un tren. Quería contemplar , devorar cada paisaje con los ojos y disfrutar todo cuanto pudiera en los kilómetros que iría a recorrer.

Entro muy decida en el vagón de pasajeros y cuando el tren partió, comenzó a acomodar los paquetes y cestas que traía, trato de arreglar confortablemente su asiento y acomodar las cortinas, de colocarse en situación cómoda pero ... de repente, cuando ya estaba lista para comenzar la contemplación del paisaje, el conductor voceo el nombre de la estación a la cual iban, ¡habían llegado!."Que pena", dijo ella, "si hubiese sabido que llegaríamos tan pronto no habría perdido tiempo en pequeñeces".

¿No te parece extraño?

¿No te parece extraño?

¿No te parece extraño como un billete de $100 "parece" tan grande cuando lo llevas a la iglesia, pero tan pequeño cuando lo llevas a las tiendas?

¿No te parece extraño cuan larga parece una hora cuando servimos a Dios, pero muy corta cuando un equipo juega baloncesto por 60 minutos?

¿No te parece extraño que largas parecen dos horas cuando estás en la iglesia, pero que cortas son cuando estás viendo una película?

¿No te parece extraño que no puedes pensar en algo que decir cuando oras, pero no tienes ninguna dificultad en pensar cosas de que hablar (o chismear) con un amigo?

¿No te parece extraño cuanto nos emocionamos cuando un juego de futbol se extiende a tiempo extra, pero nos quejamos cuando un sermón es más largo que lo usual?

¿No te parece extraño lo difícil que es leer un capítulo de la Biblia, pero que fácil es leer 100 páginas de una novela popular?

¿No te parece extraño como las personas desean los asientos del frente en cualquier juego o concierto, pero hasta se esfuerzan para buscar asientos de atrás en los servicios de la iglesia?

¿No te parece extraño que necesitemos 2 ó 3 semanas de aviso para incluir un evento de la iglesia en nuestra agenda, pero podemos ajustar nuestra agenda para otros eventos en el último momento?

¿No te parece extraño lo difícil que es aprender una verdad simple del evangelio para compartirla con otros, pero que fácil es para las mismas personas entender y repetir un chisme?

¿No te parece extraño como creemos lo que dicen los periódicos, pero cuestionamos lo que dice la Biblia?

¿No te parece extraño que todos quieran ir al cielo, siempre y cuando no tengan que creer, o pensar, o decir, o hacer alguna cosa?

¿No te parece extraño como podemos enviar miles de chistes por correo electrónico y se esparcen como reguero de pólvora, pero cuando empezamos a enviar mensajes acerca de Dios, la gente lo piensa dos veces antes de compartirlos con otros?

ES EXTRAÑO, ¿NO TE PARECE?

El ateo que cayó por un precipicio

El ateo que cayó por un precipicio

Un día un ateo caminaba por un camino, resbaló y cayó por un precipicio.

Al caer se aferró a una rama y pensó: solo Dios puede salvarme ahora. Pero yo nunca creí en él ¿Que puedo hacer? y exclamó: ¡Por favor Dios, nunca creí en ti, pero si me salvas, creeré en ti para siempre!

Dios dijo: Esta bien, creeré en lo que dices y te salvaré...Suelta la rama, y un ejército de ángeles te sostendrán para que no caigas y te llevarán otra vez al camino.

¿Soltar la rama?, exclamó el hombre.

Luego con desesperación preguntó: ¿Hay alguien más ahí arriba?

¿Qué tal confiamos?

¿Qué tal confiamos?

Cuentan que un alpinista, desesperado por conquistar el Aconcagua inició su travesía después de años de preparación, pero quería la gloria para él solo, por lo tanto subió sin compañeros.

Empezó a subir y se le fue haciendo tarde, y más tarde, y no se preparó para acampar, sino que decidió seguir subiendo. Decidido a llegar a la cima, de pronto oscureció. La noche cayó con gran pesadez en la altura de la montaña, ya no se podía ver absolutamente nada. Todo era negro, cero visibilidad, no había luna y las estrellas estaban cubiertas por las nubes.

Subiendo por un acantilado, a sólo 100 metros de la cima, se resbaló y se desplomó por los aires... caía a una velocidad vertiginosa, sólo podía ver veloces manchas más oscuras que pasaban en la misma oscuridad y la terrible sensación de ser succionado por la gravedad. Seguía cayendo... y en esos angustiantes momentos, le pasaron por su mente todos sus gratos y no tan gratos momentos de la vida, pensaba que iba a morir... Sin embargo, de repente sintió un tirón muy fuerte que casi lo parte en dos... SI, como todo alpinista experimentado, había clavado estacas de seguridad con candados a una larguísima soga que lo amarraba de la cintura.

En esos momentos de quietud, suspendido por los aires, no le quedó más que gritar: "Ayúdame Dios mío..." De repente una voz grave y profunda de los cielos le contestó: "¿QUE QUIERES QUE HAGA?" "Sálvame Dios mío". "¿REALMENTE CREES QUE TE PUEDA SALVAR?" "Por supuesto Señor" "ENTONCES CORTA LA CUERDA QUE TE SOSTIENE..." Hubo un momento de silencio y quietud. El hombre se aferró más a la cuerda y reflexionó...

Cuenta el equipo de rescate que al otro día encontraron colgado a un alpinista congelado, muerto, agarrado con fuerza, con las manos a una cuerda... A DOS METROS DEL SUELO...

¿Y tú? ¿Que tan confiado estás de tu cuerda? ¿Por qué no la sueltas?

¿A donde va tu dinero?

¿A donde va tu dinero?

Este era un billete de $20 dólares y otro de $1 dólar que se encontraban en una bolsa de banco en el edificio de la Reserva Federal en el centro de la ciudad.

Mientras se encontraban lado a lado, el billete de un $1 le preguntó a su compañero, "Oye, amigo, ¿dónde has estado? No te he visto en mucho tiempo."

El de $20 respondió: "Amigo, ¡¡Vaya que he tenido trabajo!! He viajado a países distantes, también a los restaurantes más finos, a los casinos más grandes y finos. También he estado en numerosas boutiques, el centros comercial de lujo en el norte y el del sur, y también el nuevo que ayudé a construir. De hecho, justo en esta semana estuve en Europa, en un partido profesional de la NBA (Liga Nacional de Basquetbol en Estados Unidos), en un rodeo, en un balneario, en un salón estilista de gran clase. ¡¡He hecho todo eso!!

Después de haber descritos todos esos grandiosos viajes, el billete de $20 dólares le preguntó al de $1 "¿y a ti cómo te ha ido? ¿Dónde has estado?" El billete de $1 dólar respondió, "Bueno, he estado en la Iglesia Bautista, Metodista, también en la Iglesia Episcopal; en la Iglesia de Dios, la católica, la mormona, la de los Santos de los Últimos Días, la Iglesia A.M.E., la Iglesia de los Discípulos de Cristo, la... "

¡¡¡ESPERA, ESPERA, DETENTE UN MINUTO!!!" Gritó el billete de $20, "¿Qué es una iglesia?"

Dios todavía nos habla

Dios todavía nos habla

¿Dios nos habla todavía?

Un joven había estado en el estudio bíblico del miércoles a la noche. El pastor había hablado de escuchar y obedecer la voz del Señor. El joven no pudo evitar pensar, ¿Dios habla con la gente hoy? Después del servicio, salió con unos amigos a tomar un café y comentaron el mensaje. Varios contaron cómo Dios los había guiado en diversas oportunidades. Ya eran las 10 de la noche cuando el joven emprendió el regreso hacia su casa.

Sentado en el auto comenzó a orar: "Dios, si todavía hablas con la gente... por favor háblame a mí. Yo te voy a escuchar. Voy a hacer todo lo que pueda por obedecerte." Mientras manejaba por la calle principal de su ciudad, tuvo un pensamiento extraño: parar y comprar un litro de leche. Sacudió la cabeza y dijo en voz alta "¿Dios, eres tu?" Como no obtuvo respuesta, siguió camino hacia su casa. Pero, nuevamente el pensamiento: "compra un litro de leche".

El joven recordó como el pequeño Samuel no reconocía la voz del Señor y acudía a pedirle ayuda a Elí. "Esta bien, Dios, en caso de que seas vos, voy a comprar la leche." No parecía una prueba muy difícil de obediencia. La leche siempre es útil. Se detuvo, compró el litro de leche y siguió camino hacia su casa. Cuando estaba por pasar la calle 7, sintió de nuevo el impulso, "Dobla en esta esquina." "Esto es una locura", pensó y pasó de largo la intersección. De nuevo, tuvo la sensación de que debía haber doblado en la calle 7. Así que en la siguiente intersección dobló y volvió hacia la calle 7. Medio en broma dijo en voz alta, " OK Dios, así lo haré ".

Anduvo por varias cuadras, cuando de repente sintió que tenía que parar. Estacionó y miró a su alrededor. Estaba en una zona semi-comercial de la ciudad. No era de las mejores, pero tampoco era lo peor. Los negocios estaban cerrados y la mayoría de las casas estaban oscuras, como si sus habitantes ya se hubieran ido a dormir. Otra vez sintió algo, "Anda y dale la leche a la gente de la casa de enfrente. El joven miró la casa. Estaba oscura y daba la impresión de que la gente se había ido o estaba durmiendo. Empezó a abrir la puerta y se volvió a sentar en el auto. "Dios, esto es una locura. Esa gente debe de estar durmiendo y si los despierto se van a enojar y yo voy a quedar como un estúpido " Nuevamente sintió que debía ir y darles la leche. Finalmente, abrió la puerta del auto y dijo "Está bien, Dios, si eres tu, voy a ir y les voy a dar la leche. Si quieres que quede como un loco, está bien. Quiero ser obediente. Supongo que eso servirá de algo pero si no me contestan rápido, me voy." Cruzó la calle y tocó el timbre.

Se escuchaban ruidos que venían desde adentro. Un hombre gritó: "¿Quién es? ¿Qué quiere?" Y la puerta se abrió antes de que el joven pudiera salir disparando. El hombre que abrió tenía jeans y una remera. Parecía que recién se había levantado de la cama. Tenía una mirada extraña y no parecía muy contento de ver a un extraño parado en la puerta de su casa. "¿Qué quiere?" le preguntó El joven sacó la botella de leche y dijo, "Aquí tiene, esto es para usted." El hombre tomó la leche y corrió por el pasillo hacia adentro hablando en español. Luego vio pasar a una mujer llevando la leche a la cocina. El hombre la seguía cargando un bebé en bazos. El bebé lloraba. El hombre tenía los ojos llenos de lágrimas y le dijo casi llorando: "Estábamos orando. Tuvimos que pagar muchas cuentas este mes y nos quedamos sin dinero. No teníamos leche para nuestro bebé . Le estábamos pidiendo a Dios que nos muestre como conseguir leche". La esposa desde la cocina gritó: "Le pedimos que mandara a un ángel con un poco de leche. ¿Es usted un ángel?

El joven buscó su billetera, sacó toda la plata que tenía y la puso en la mano del hombre. Dio media vuelta y volvió a su auto. Las lágrimas corrían por su rostro. Se dio cuenta de que Dios todavía contesta nuestras oraciones. Esto es simplemente una prueba.

Quédate con tu tenedor

Quédate con tu tenedor

Había una mujer que había sido diagnosticada con una enfermedad incurable y a la que le habían dado sólo tres meses de vida. Así que empezó a poner sus cosas "en orden". Contactó a su sacerdote y lo citó en su casa para discutir algunos aspectos de su última voluntad. Le dijo qué canciones quería que se cantaran en su misa de cuerpo presente, qué lecturas hacer y con qué traje deseaba ser enterrada. La mujer también solicitó ser enterrada con su Biblia favorita. Todo estaba en orden y el sacerdote se estaba preparando para irse cuando la mujer recordó algún muy importante para ella. - Hay algo más, dijo ella exaltada. - Qué es?, preguntó el sacerdote. - Esto es muy importante, continuó la mujer. Quiero ser enterrada con un tenedor en mi mano derecha.

El sacerdote quedó impávido mirando a la mujer, sin saber exactamente qué decir. - Eso lo sorprende o no? preguntó la mujer - Bueno, para ser honesto, estoy intrigado con la solicitud, dijo el sacerdote. La mujer explicó: - En todos los años que he asistido a eventos sociales y cenas de compromiso, siempre recuerdo que cuando se retiraban los platos del platillo principal, alguien inevitablemente se agachaba y decía, "Quédate con tu tenedor". Era mi parte favorita porque sabía que algo mejor estaba por venir... como pastel de chocolate o pastel de manzana. Algo maravillosos y sustancioso! Así que quiero que la gente me vea dentro de mi ataúd con un tenedor en mi mano y quiero que se pregunten: "Qué onda con el tenedor?" Después quiero que usted les diga: "Se quedó con su tenedor porque lo mejor está por venir."

Los ojos del sacerdote se llenaron de lágrimas de alegría mientras abrazaba a la mujer despidiéndose. El sabía que esta sería una de las últimas veces que la vería antes de su muerte. Pero también sabía que la mujer tenía un mejor concepto de la esperanza cristiana que él mismo. Ella sabía que algo mejor estaba por venir. Durante el funeral, la gente pasaba por el ataúd de la mujer y veían el precioso vestido que llevaba, su Biblia favorita y el tenedor puesto en su mano derecha. Una y otra vez el sacerdote escuchó la pregunta: "Qué onda con el tenedor?". Y una y otra vez sonrió.

Durante su mensaje, el sacerdote le platicó a las personas la conversación que había tenido con la mujer poco tiempo antes de morir. También les habló acerca del tenedor y qué era lo que significaba para ella. El sacerdote les dijo a las personas cómo él no podía dejar de pensar en el tenedor y también que probablemente ellos tampoco podrían dejar de pensar en él. Estaba en lo correcto. Así que, la próxima vez que tomes en tus manos un tenedor, déjalo recordarte que lo mejor está aún por venir.

No te olvides del pato

No te olvides del pato

Había un pequeño niño visitando a sus abuelos en su granja. El tenia una resortera (catapulta) con la que jugaba todo el día, practicaba con ella en el bosque pero nunca daba en el blanco. Estando un poco desilusionado, regresó a casa para la cena. Al acercarse a casa, divisó al pato mascota de la abuela. Sin poder contenerse, usó su resortera y le pegó al pato en la cabeza y lo mato.

Estaba triste y espantado, y todavía en pánico, escondió el cadáver del pato en el bosque. Pero se dio cuenta que su hermana lo estaba observando. Lucrecia lo había visto todo pero no dijo nada. Después de comer la abuela dijo, "Lucrecia, acompáñame a lavar los platos." Pero Lucrecia dijo, "Abuela, Pedro me dijo que hoy quería ayudarte en la cocina, ¿no es cierto Pedro? Y ella le susurró al oído: "¿Recuerdas lo del pato?" Entonces, sin decir nada, Pedro lavó los platos.

En otra ocasión el abuelo preguntó a los niños si querían ir de pesca, y la abuela dijo, "Lo siento pero Lucrecia debe ayudarme a preparar la comida." Pero Lucrecia con una sonrisa dijo, "Yo si puedo ir, porque Pedro me dijo que a él le gustaría ayudar." Nuevamente le susurró al oído "¿Recuerdas lo del pato?" Entonces Lucrecia fue a pescar y Pedro se quedó.

Transcurridos muchos días en que estaba haciendo sus propias tareas y las de Lucrecia, finalmente él no pudo mas. Fue donde la abuela y confesó que había matado al pato. Ella se arrodilló, le dio un gran abrazo y le dijo, "Amorcito, yo ya lo sabia. Estuve parada en la ventana y lo vi todo, pero porque te amo te perdoné. Lo que me preguntaba era hasta cuando permitirías que Lucrecia te tenga como esclavo.

¿Hasta cuándo permitirás que tus pecados sin confesar te mantengan esclavo? Hoy puedes gozar de la gloriosa libertad de los hijos de Dios.